A raiz de haberse cumplido un año de la muerte de mi amigo Luis Rojas, expongo ante ud. lo que escrií hace casi un año. Tal vez coincidan conmigo, tal vez no, de todas maneras lo escribi con orgullo y honestidad para mi amigo...te quiero lucho...en tu honor.
"Hay quienes tenemos la poca bendición de madurar rápido. En cambio hay personas afortunadas que traen consigo la grandeza de vivir y sobrellevar situaciones con hidalguía (y tú eres uno de ellos), por lo mismo, el ahorro en tu cuenta espiritual te hizo unico, de una madurez tan practica que te preguntas ¿Porque no lo hago así, si es tan simple…? Lo cierto es que tal grandeza radica en tu simpleza .
Gracias, gracias por que me pudiste mostrar lo que nos toma casi una eternidad darnos cuenta, gracias mi amigo!! Fueron muchas cosas las que pude aprender de ti, fueron demasiadas las enseñanzas que nos diste y por sobre todo gratis!!… en fin (como tu decías). Lo que me aflige es otra cosa, y es algo que se contradice con lo que me enseñaste.
De ti pude aprender que la vida es un don que no debemos desaprovechar, ya que es tal vez el hecho más inexplicable y bello que se nos pueden obsequiar. Por tanto, puedo inferir que este mundo y la vida en la tierra se condicen con las cosas buenas, acciones de buena fe y momentos bellos que podemos recolectar de nuestra existencia. Sin embargo cuando pienso en tu partida y vienen a mí los comentarios acerca de “era muy bueno para este mundo” o “Dios se lo llevo por que era muy bueno” no me puedo sosegar porque todo lo anterior lo encuentro absurdo, a mi modo de ver las cosas este mundo (y la gente que lo habitamos) necesita personas como tu, tipos que ven algo y son capaces de obtener lo bueno, personas que a pesar de las circunstancias siguen viviendo a concho y son capaces de trasuntar optimismo.
De ti pude aprender que la vida es un don que no debemos desaprovechar, ya que es tal vez el hecho más inexplicable y bello que se nos pueden obsequiar. Por tanto, puedo inferir que este mundo y la vida en la tierra se condicen con las cosas buenas, acciones de buena fe y momentos bellos que podemos recolectar de nuestra existencia. Sin embargo cuando pienso en tu partida y vienen a mí los comentarios acerca de “era muy bueno para este mundo” o “Dios se lo llevo por que era muy bueno” no me puedo sosegar porque todo lo anterior lo encuentro absurdo, a mi modo de ver las cosas este mundo (y la gente que lo habitamos) necesita personas como tu, tipos que ven algo y son capaces de obtener lo bueno, personas que a pesar de las circunstancias siguen viviendo a concho y son capaces de trasuntar optimismo.
Así que lo siento con aquellos que sostienen los dichos anteriores, lamentablemente no puedo compartir su opinión. Y para los otros que mantienen el sermón de que te fuiste por que te convertirías en ángel. Pienso que lo fuiste aquí en la tierra, dándonos tu cariño, tu amor, tu comprensión y tu amistad. Para mi fuiste mas ángel junto a nosotros de lo que lo serás en donde quiera que te encuentres. Tal vez lo que he escrito suene muy categórico, pero es lo que siento, ya que sostengo que la gente que es buena de corazón y de alma blanca como tu solías serlo debe quedarse junto con nosotros para poder aprender de ud. y no deberían partir tan temprano como tu lo haz hecho. Luchito donde quiera que estés, te digo que te voy a extrañar, tus amigos vamos a sentir tu ausencia. Empero creo que cada uno de nosotros tratara de ser feliz y de recordarte con un poco de nostalgia pero mucha, mucha felicidad. Tal como tú lo hubieses querido.
Tus amigos y quienes tuvimos la dicha de conocerte te llevaremos en el corazón, y sin duda alguna nos recordarás con ahínco cuanto debemos aprovechar nuestra vida…CARPEDIEM!!!... Nos veremos en la próxima vida mi amigo, por seguro."